mas estilo con menos armario

¡Tener más estilo con menos armario es posible!

Suscríbete ahora y recibirás la GUÍA PARA MEJORAR TU ESTILO EN 8 PASOS

5 motivos para empezar a ocuparte de tu estilo

Estos días he hecho oídos sordos a la avalancha de propósitos para 2017 que pululan por doquier allá donde fijas la vista y voy a quedarme solo con esto: 2 + 0 + 1 + 7 = 10. Y así debería ser nuestro año.

Y para convencerte del todo, ayer leí que, según la numerología, sí, esa práctica supuestamente adivinatoria a través de los números, la vida se divide en ciclos de nueve años. Y que justo este 2017 comienza un nuevo ciclo, que terminará en 2025, y que, auguran, será muy especial porque su energía renovada es muy propicia para la siembra. Y ya sabes el dicho: quien bien siembra, bien recoge.

Recojamos flores o coliflores, a mí no deja de parecerme que empezar un año es como estrenar zapatos. Con la ilusión que otorgan las primeras veces, no dejamos de mirarnos los pies. Y cuando, por fin, se nos acomodan a la horma del zapato es todavía mejor. Queremos “hacerlos nuestros”, nos parece que quedan bien con todo y no dejamos de repetir y repetirlos una y otra vez.

Después, cuando han perdido esa pátina que sólo da lo nuevo, ya no resultan tan divertidos. Se gastan y nos desgastan. Reilusionarse con ellos se nos hace cuesta arriba y solemos arrinconarlos una temporada o dos. Pero al final, cuando el tiempo ya ha hecho mella en ellos, volvemos para rescatarlos. Los llenamos de recuerdos y entonces ya no son sólo unos zapatos. Son mucho más. Son unos zapatos con historia. Y puede que hasta se hayan convertido en uno de tus tesoros de armario.

En la última newsletter del año, te envié mi regalo de Navidad. 12 claves para tener más estilo con menos armario. De entre todas ellas, hay una que me parece perfecta para el estilo, en particular, y para cualquier inicio, así en general: Deja de preocuparte y empieza a ocuparte.

Como decía Platón, el comienzo es la parte más importante de la obra y puede que tú lleves algún tiempo intentando acallar una voz interior que ya casi te pide a gritos que te regales un ratito para aprender a verte más guapa, a sentirte mejor y a ganar confianza y seguridad en ti misma. ¿Por qué no empezar por tu armario?

Por eso hoy quería darte 5 motivos para empezar a ocuparte de tu estilo. ¿Quieres descubrirlos conmigo?

1. Conocerte mejor

Tu armario habla de ti por ti. Abrir sus puertas y observar con atención lo que hay dentro te dará muchas pistas sobre ti misma que a lo mejor has pasado por alto. Imagínate que eres una completa desconocida que se cuela en tu propio armario. ¿Qué imagen crees que se haría de ti? ¿Coincidiría esa imagen con cómo eres tú en realidad?

Si tu respuesta es no, es hora de que profundices en definir cómo es tu propio estilo. Porque si algo tiene que reflejar tu estilo es justamente eso; quién eres de verdad. Y eso, por mucho que te digan, sólo puedes conseguirlo tú.

Ponerte en manos de un profesional que te guíe hará tu camino más fácil, eso sí, porque te dará herramientas que te ayuden a descubrir lo que te gusta y lo que no, te enseñará técnicas que harán que funcione lo que antes no funcionaba y te ofrecerá alternativas que te alienten a encontrar tu propia inspiración. Pero la que está a los mandos, eres siempre tú.

2. Comprar menos

Y hacerlo mejor. Cuando tienes claro lo que quieres, irremediablemente, tu manera de comprar cambia. Casi sin darte cuenta, empiezas a fijarte en algunos factores que, hasta entonces, te habían pasado desapercibidos: el estilo de cada prenda, su color, su corte y cómo te sienta, el tejido o material con el que está hecha, la calidad, los detalles,…

Y eso solo puede traerte cosas buenas: dudar menos y acertar más. Primero porque habrás valorado cada prenda desde una perspectiva mucho más objetiva. Y segundo porque le habrás dado un rol, una función a cumplir dentro de tu armario. Esto, a la larga, te servirá para ahorrar (bastante) dinero, además de incrementar tus niveles de satisfacción. Para las mentes más financieras, estamos hablando de una inversión, que rentabilizarás con creces, nunca de un gasto. He dicho.

¿Dos ejercicios para conseguirlo? Hacerte preguntas y tener una política de compras.

3. Ahorrar tiempo

El tiempo nos hace iguales. Transcurre del mismo modo para todos, es de las pocas cosas que no pueden recuperarse y lo único que no podemos comprar, por mucho que nos pongamos a la cola.  Si el tiempo es lo más caro que tenemos, su pérdida es el mayor de los derroches.

Si sientes que vas a la deriva, ¿por qué no pedir ayuda? No dudamos en apuntarnos a un nuevo curso cuando queremos reciclarnos laboralmente o dar un paso más en nuestra carrera profesional. Nos dejamos aconsejar por un coach para descubrir nuestros talentos ocultos si queremos reinventarnos. Sentamos cátedra para justificarnos  ese tratamiento mega caro que borrará las manchas de nuestra piel o pondrá fin por siempre jamás a nuestra celulitis. Y sin embargo… Nos cuesta entender que prestarle atención y poner la intención en nuestro propio estilo es una fuente de bienestar.

Poner un estilista en tu vida no es de pijos. Pero no queremos aceptarlo. Muchas mujeres viven obcecadas con ocultar sus defectos, sus complejos, sus inseguridades. Y se trata justo de lo contrario. De reconciliarte con tu cuerpo, de mimar tus virtudes, de potenciar tu belleza natural.

Y ante cada una de tus miradas subjetivas frente al espejo, poder contar con alguien que te abra los ojos para que dejes de pelearte contigo misma, qué quieres que te diga, a mí me parece que es uno de los mejores regalos que puedes hacerte. Claro que, en este punto, la que no soy objetiva soy yo. 😉

4. Contar tu propia historia

Este argumento está ya algo manido pero no por eso deja de tener valor. ¿Te has parado a pensar en toda la información que transmite lo que llevas puesto sobre ti? Los colores con los que te vistes, cómo combinas tus prendas, cómo cierras tus looks, tu pelo, tu maquillaje o su ausencia,… Todo, absolutamente todo, incluso lo que crees que no se nota, transmite una idea. Comunica quién eres. ¿No crees que merece la pena tomar las riendas y que seas tú la que decidas qué y cómo lo quieres contar?

5. Divertirte vistiéndote

Tener estilo va mucho más allá del acto de vestirte cada mañana. Es un proceso creativo y, como tal, es mucho más sano tomárselo como un juego. Un juego con unas reglas muy poco ortodoxas: Probar, equivocarse, atreverse, acertar, atascarse, conquistarse, sentirse ridícula, motivarse, retarse, disfrazarse,… Todo vale, porque todo te acercará un poquito más a lo importante: descubrir tu estilo más auténtico. El más verdadero. El más real. El más tuyo.

Soy una gran convencida de que todos los armarios esconden secretos y guardan más de un tesoro, eso ya lo sabes. Y los retos me parecen una excelente manera de explorar para sacarlos a la luz. El año pasado te planteé dos: el Reto Estilo Soy Yo y el Reto 10 prendas, 10 looks. ¿Te animas a hacerlos?

Saber cuál de todos estos motivos es más importante para ti en estos momentos me dará muchas pistas para adecuar el contenido que tengo preparado para los próximos meses. ¡Tú decides! ¿Por dónde empezamos?

 

Historias. Reflexiones. Planes. Inspiración.
Todo DIRECTO A TU MAIL

¿Te animas a nuestros 'cafetés'?

6
CATEGORÍA:
COMPÁRTELO:
  1. Luz

    Hola, Ana
    Mi motivo prioritario es Contar mi propia historia porque siempre voy en “modo casual” y me gustaría aprender a comprar poco pero bien y diferente, ya que prefiero diferenciarme que seguir las modas.
    Gracias por tus post.
    Un abrazo,
    Luz

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Muchas gracias por tu comentario Luz! La verdad es que tu motivo es realmente poderoso. Espero poder ayudarte en las próximas semanas. Otro abrazo de vuelta!

      Responder
  2. aran

    Fríos días! Mi propósito es sacar más partido y mejor a lo que ya tengo, y que la nuevas incorporaciones que tenga que hacer a partir de ahora, sean un poquito más especiales e incorporar complementos chulos chulos!!!
    Sabes que el año pasado recuperé unas Dr Martens en casa de mi madre, que traje de Londres, allá por el pleistoceno, preciosas….estaban destrozadas….las di cera para restaurarlas etc…pero las tuve que tirar (y casi lloro), porque por dentro estaban muy muy duras, tras muuuchos años de inactividad, imposible meter el pie!!Una pena porque si esas botas hablaran……ojala tengas tan buenas historias como yo con esas granates que te has agenciado!
    Feliz semana polar!

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Más fríos aún si cabe que ayer, Aran, al menos por el centro de la meseta. Estamos en sintonía con nuestro propósito y estoy preparando algo que sé que te va a gustar.
      Respecto a las Dr Martens, no te creas, que a mí me está costando ablandarlas. Mucho más que las que tuve en mi época más “destroyer”. Debe ser que sí, chica, que la edad no perdona, ya no el aguante al tacón, sino que ni tan siquiera, el plano. ¡Te mando un beso de pingüino, bonita!

      Responder
  3. Ana

    Hola Ana!!
    No sabría por donde empenzar la verdad. Creo que está claro que para tener estilo hay que conocerse, lo que no es tarea fácil….Nunca termina uno de conocerse y sólo el hecho de reconocernos y admitir lo que somos ya es complicado, así que me pregunto si realmente nuestro estilo refleja con fidelidad nuestra personalidad.

    Quizás por eso nos resulta dificil definir un estilo concreto o por lo menos a mi. Pero bueno, dejando filosofías aparte, voy teniendo claro lo que me encaja y lo que no. Voy muy despacio pero avanzando.
    Me he propuesto también comprar mucho menos y con más calidad y, como dice Aran, me voy a centrar más en complementos que sean originales y diferentes.

    Yo no considero que contratar a una estilista sea pijo, cada uno tenemos unas prioridades y esa, puede ser una como otra cualquiera. Pienso que una estilista tiene algo de psicóloga ya que, además de mirar dentro de nuestro armario , sabe mirar dentro de nosostros también.

    “Nuestra ropa habla de nosotros”…eso me ha dado que pensar. A partir de ahora voy a observar más a los demás y a mi misma.

    Y sí. Quiero encontrar mi estilo más auténtico…a ver por dónde empezamos!! Algo voy haciendo pero soy lenta y, además, con el frío que hace por aquí (-6 grados) se congelan hasta las ideas y todo da pereza, hasta vestirse!!

    Un abrazo…y empieza por donde tu quieras!

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Hola Ana!

      ¿No te pasa un poco a tí que cuándo crees que te conoces pasa algo y te ves, otra vez, diciéndote? Vaya, y yo que pensaba que me conocía, jajajaja. Bromas aparte, lo que tengo claro es que no hay mejor estilo que el de uno mismo y ver cómo va evolucionando y cambiando con el paso del tiempo. ¡A mí esto me parece lo remás!

      Aunque tengas la sensación de que vayas despacio, intenta enfocarte en que vas hacia adelante! Y eso es un gran avance. Comprar menos pero hacelo mejor me parece un propósito genial. Verás como centándote en los complementos consigues ir perfilando un poquito más tu estilo y tu armario. Tendré en cuenta todas las cosas que me comentas y, en lo que esté en mi mano, date por segura de que intentaré facilitártelas.

      Otro abrazo de vuelta que eleve al menos un par de grados esos -6. 😉

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *