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4 ideas para evitar las compras compulsivas

Comprar está tan arraigado en nuestra sociedad que la delgada línea roja entre querer y necesitar está más difuminada que nunca. Tendencias, productos nuevos, fotos bonitas de esos productos nuevos, y esa sensación de que solo por tenerlos, nuestras vidas, tan reales como imperfectas, se convertirán de inmediato en vidas Pinterest.

Gran parte de nosotras utiliza las compras -de un modo consciente y, sobre todo, inconsciente- como una herramienta de gestión de emociones con la que pretendemos: o bien disminuir lo que nos hace sentir mal o bien aumentar lo que nos hace sentir bien.

Y así hemos ido construyendo nuestros hábitos de compra en el tiempo y, también con el paso del tiempo, esa asociación entre compra y emoción se ha arraigado tan profundamente en nuestro interior que hasta el cuerpo ha desarrollado sus propias estratagemas para convenceros de que necesitamos lo que queremos. ¿Sabías que nuestro cerebro libera una cantidad mayor de dopamina cuando compramos? Sí, es una simple reacción química que nos genera placer, que nos motiva, que nos hace felices..

¿Te has parado a pensar qué tipo de compradora eres?

A ver si te reconoces en alguno de estos supuestos. Has tenido un mal día en el trabajo y en el camino de vuelta a casa, acabas comprándote esa sudadera tan cool que le has visto a Olivia Palermo -y que resulta ser de Zara.- ¡¡La tienes!! La tristeza, el enfado, la ansiedad, han desaparecido. Lástima que esa sensación sea solo momentánea, ¿verdad?

O justo al revés. Tu día ha sido glorioso y te premias con ese par de zapatos que tu portátil lleva “sugiriéndote” cada vez que abres tu correo desde hace un par de semanas. ¡¡Lo has hecho bien!! Te mereces un premio. Un caprichito, un mimo, un detalle. “Me lo merezco y punto”. (Yo soy de estas ;))

Si eres consciente de que compras de más, lo primero que necesitas es parar. Al final estamos hablando de hábitos y, aunque requieren esfuerzo, se pueden cambiar. Así lo hizo María justo hoy hace un año y no le ha ido nada mal.

En segundo lugar, deberías identificar qué factores son los que desencadenan tus “ganas de comprar”. Y después canalizar esos “disparadores” en la dirección correcta encontrando la manera en que puedas disfrutar de comprar pero con cierta moderación.

Así que hoy quiero facilitarte 4 ideas para evitar las compras compulsivas. Cuatro gestos sencillos que te ayuden a redibujar esa delgada línea roja. Línea roja, no luz roja, no te vayas a confundir con la Roxanne de los Police. 🙂

¿Vamos?

1. Decide que vas a comprar antes de comprar.

Las personas con tendencia a comprar por impulso empiezan echando un vistazo a ver si encuentran algo interesante para considerar después si les encaja o no. Para entonces la dopamina ha hecho de las suyas y ha creado ya la conexión nuevo-feliz. Hay que tener mucha sangre fría para no rendirse ante tan “buena idea”.

Pero la verdadera buena idea es precisamente evitar contarnos que necesitamos lo que no necesitamos, así que abre tu armario y haz una lista de esas prendas que necesitas renovar o incorporar.

Intenta ser lo más específica posible para no distraerte. No es lo mismo “algo negro” que “un jersey negro de cuello vuelto, de canalé fino y con botones plateados en las mangas”. Si tienes claro qué estás buscando te será más fácil resistirte a los “flechazos”.

2. Retrasa las compras…

Puede parecerte una tontería pero algo tan aparentemente absurdo como poner una barrera temporal entre tu impulso y la compra hace maravillas. Si ves algo que te gusta, pero no está en tu lista, ponlo en cuarentena. Pide en la tienda que te lo guarden hasta el día siguiente o déjalo reposar en el carrito online durante 24 horas.

Esto te dará algo más de perspectiva para averiguar si se trataba de un mero capricho o si en realidad has dado con algo que te gusta de verdad.  

3… o limítalas.

Comprar menos es nadar contracorriente en una cultura entregada a la fast fashion, pero nadie va a prohibirte que tengas tus propias normas. Una política de compras puede resultarte muy útil.

¿Más ejemplos? No comprar absolutamente nada durante un mes. O comprar solo una cosa cada mes. 0 no comprar en ciertos sitios. O limitar tus compras a un grupo específico de cosas con las que tienes más dificultades; zapatos, bolsos, camisetas, cremas,…

 4. compra con cabeza.

Cuando mis clientas tienen dudas de si deben conservar algo que ya tienen o comprarse algo nuevo que a priori necesitan, les recomiendo que se hagan estas cuatro preguntas. Si la respuesta es un sí para las cuatro, ¡adelante!

¿Crees que compras más de lo que necesitas? ¿Por qué crees que lo haces? ¿Qué otras ideas pueden sumar para no comprar a lo loco? ¡Compártelo conmigo por aquí! ¡Me encantará leerte!

 

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¿Te animas a nuestros 'cafetés'?

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  1. Lucía

    ¡Hola Ana!
    Te leo desde hace mucho tiempo pero nunca me había animado a comentar! 😶
    Me encanta el post. En el mundo en que vivimos es cada vez más complicado huir de la compra inmediata, y es genial que haya gente que como tú que invite a reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo para hacerlos más sostenibles ¡y razonables!
    En mi caso, lo que suelo hacer es reducir mis compras de ropa a una (o como mucho dos) al mes. Esto me ayuda muchísimo a focalizar qué necesito. Por ejemplo: si he comprado un bolso, ese vestido tan precioso tiene que esperar al mes siguiente. De esta forma el tiempo, ayuda a priorizar y decidir si el vestido es realmente lo que necesito en mi armario. Yo soy del supuesto 1 de compradoras, y si cada vez que tengo un mal día arraso con una tienda… ¡no quiero imaginarlo!
    Gracias por el post 😊

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Hola Lucía!
      Pues, por favor, “manifiéstate” más porque a mí me encanta “conoceros” más y también es una forma de guiarme hacia temas que os interesen más. Este desde luego me parece vital.
      Te leo y solo puedo decirte. ¡¡Qué genial!! Y a veces por poner las cosas en espera acabamos por no comprarlas. Si no las compramos es que no necesitábamos tanto y a lo mejor se nos cruza algo nuevo por el camino que nos merece más la pena. Supongo que a tí también te habrá pasado, ¿verdad? ¡¡Gracias a ti por dar el paso a escribirme!

      Responder
  2. Silvia

    ¡Hola! ¿Qué puedo decirte? Te leo hace muuucho tiempo e hiciste un “click” que me hizo pensar en mi estilo, en mi imagen y en mi vida en general. Este otoño hice la lista de mis verdaderas necesidades y he aprendido a aceptarlas (sí, asumir que no necesito más blazers porque el 70% de mi tiempo lo paso trabajando en casa o haciendo cosas “de niños”). Adaptar mi armario a mi estilo de vida y a mi verdadera imagen y no al revés. Para mí esa ha sido la clave. Y, últimamente me puede la idea del consumismo en general y la explotación laboral y eso me frena mucho.
    Me alegra mucho leerte 😄. Un besazo

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    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Ay Silvia, creo que tú has fuiste de las primeras lectoras de este blog. ¡¡Y te has quedado!! ¡Soy una suertuda! ¿Qué puedo decirte yo ahora? Que con esa clave, prácticamente, lo tienes todo. Más besazos de vuelta.

      Responder
  3. Beatriz

    Ana,

    Muy buen post!! Real como la vida misma. Todas en algún momento de nuestra vida compramos sin pensar y con el tiempo te das cuenta que eran cosas que no necesitabas.
    Un besote!

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    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Hola Beatriz!! Muchísimas gracias. Creo que, en general, cada vez estamos más concienciadas de que cada una de nuestras compras tiene que tener un sentido, un por qué y un para qué. Está claro que también está bien que nos demos algún caprichito pero con moderación 😉
      Me alegra que me escribas por aquí. Repite más veces, ¿sí?

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  4. maribel

    Hola ANa

    Es la primera vez que escribo en el blog, y me parecen unas ideas buenas para evitar gastar en exceso, Yo he tomado la decisión de hacerme una lista con los básicos que necesito y luego 2 o 3 prendas solo de temporada que siempre gustan pero no me quiero pasar mas dinero. Soy de las que compra por impulso y tengo muchísima ropa sin poner y luego me cabreo cuando no tengo un armario básico que vaya con mi forma de ser….tengo que aprender a comprar mas con cabeza
    un abrazo

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Hola Maribel!
      En primer lugar bienvenida!! Espero que te animes a compartir muchas más veces porque tu experiencia puede ayudar a muchas otras más mujeres. Este consejo que te funciona es muy bueno, así que no lo abandones, ¿ok? No dejes que esos impulsos se te suban a la cabeza.
      Si me necesitas para algo más, ya sabes, sílbame, ¿ok? Te espero por aquí más días. Más abrazos.

      Responder

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