mas estilo con menos armario

¡Tener más estilo con menos armario es posible!

Suscríbete ahora y recibirás la GUÍA PARA MEJORAR TU ESTILO EN 8 PASOS

Cuentos de estilo con estilo para niños

Ya te aviso de que el de hoy es un post especial, porque mañana no es un día cualquiera. En mi caso, por partida doble. Porque además de celebrar el Día Internacional del Libro, celebramos que Victoria cumple tres añazos.

No te cuento nada nuevo si te digo que soy una incansable lectora y que mi visión del estilo se amplía más apegada a los libros de cualquier índole que al blog de la más popular de las it girls de turno. Leo todo lo que puedo y menos de lo que me gustaría, aunque contigo comparto sólo aquellos que contengan claves que puedan ayudarte a mejorar tu estilo y tus armarios.

Andaba yo indecisa entre cuál sería el personaje preferido de Victoria de la Patrulla Canina, -ya sabes: Marshall, Rubble, Chase, Rocky, Zuma, Skye- cuando una sugerencia de Amazon lo puso todo patas arriba.

Empecé a hacerme preguntas. ¿Cómo puedo empezar a descubrirles a mis hijos que el estilo existe y que pueden reflejar en él su personalidad? ¿Cómo puedo hablarles del significado de los colores y de cómo mezclarlos? ¿Cómo puedo explicarles que cada color encierra una emoción?  ¿Cómo puedo inculcarles el valor de que la lectura nos hace más libres?

Si, como yo, eres de las que disfrutan como una niña mientras ves cómo los más pequeños de la casa se divierten aprendiendo al leer un cuento antes de dormir y te apetece introducirles en el apasionante mundo del estilo, no te pierdas estos cuentos de estilo con mucho estilo para niños.

   cuentos-de-estilo-para-niños-6
El Monstruo de Colores

Anna Llenas es ilustradora, diseñadora gráfica y escribe sobre psicología, creatividad y emociones. De este mix and match de enfoques multidisciplinares, sólo podía nacer una genialidad.

Pepe se despierta un día revuelto en un batiburrillo de sentimientos a los que no consigue poner nombre. Gracias a la ayuda de una niña, que mujer tenía que ser, consigue poner orden en sus emociones y separar lo que cada una de ellas le hace sentir basándose en lo que le suscita cada color.

El amarillo, la alegría. El azul, la tristeza. El rojo, la rabia. El negro, el miedo. El verde, la calma. El rosa, el amor,… Un libro de esos a los que falta el olor para ser leído con los cinco sentidos; y para trabajar la inteligencia emocional que a los que ya somos adultos no nos enseñaron en a escuela.

Si te gustó la peli Del Revés te encantará este cuento.

cuentos-de-estilo-para-niños-3
Colección Pequeña y Grande

Atrás quedaron las princesas ñoñas que no podían dormir por un guisante, las que no se despertaban si no era por un beso de amor verdadero o las que tenían toque de queda y salían corriendo cuando sonaban las 12 campanadas.

Los verdaderos referentes son las mujeres reales que no piden permiso, sino paso. Aquellas que fueron diferentes desde que nacieron, que convirtieron la necesidad en virtud, que se crecieron ante la adversidad y que salieron a luchar por sus sueños.

Desde Coco Chanel, que liberó a la mujer de los corsés para siempre, a Audrey Hepburn, Agatha Christie o Amelia Earhart, sin olvidar a Frida Kalho, que por su tesón me recuerda mucho a mi Lary León, son ideales para aprender a leer y para hacer rimas y pareados.

La verdadera historia de los colores

Porque cada color es distinto y cuando los mezclas pasan cosas, Eva Heller nos enseña, de una forma muy atractiva, cómo los colores se relacionan entre ellos y, como las personas, tienen sus más y sus menos.

Una forma la mar de atractiva de iniciar a los más pequeños amantes de la pintura aprendiendo a diferenciar los colores primarios de los colores mezcla y de cómo existe para cada uno de ellos un lugar idóneo en el círculo de colores.

La versión para mayores de esta autora es Psicología del Color, del que espero poder contarte pronto.

cuentos-de-estilo-para-niños-7

¿Conocías estos títulos? ¿Te animas a regalárselos mañana a esos pequeños locos bajitos que forman parte de tu vida? Sea como fuere,  ¡deseo que el Día del Libro te pille leyendo! ¿Existe una forma mejor de celebrarlo? ¡Feliz fin de semana!

P.D.: Ha pasado un año y me sigo emocionando con Victoria igual que cuando cumplió dos.

P.D2.: Atenta este domingo a la newsletter. ¿Quién sabe? Puede que estemos más cerca de conocernos en persona de lo que te piensas… 😉

El secreto de tu estilo está en tu armario
y yo puedo ayudarte a descubrirlo.

¿Preparada para tener
MÁS ESTILO CON MENOS ARMARIO?

6
CATEGORÍA:
COMPÁRTELO:
  1. Trastadas

    Soy una fan absoluta de Ana Llenas y el Monstruo de Colores también está en nuestra biblioteca pero es cierto que no es justo que adjudiquemos determinadas emociones a un color porque condicionamos en cierta forma a los niños. He visto como después de leer el cuento los niños que antes adoraban el rojo lo cambian “porque según el cuento ese color es de rabia y yo no quiero que mi color favorito sea rabia todo el rato”…

    Y repito me encanta Ana Llenas y el libro me gusta mucho pero dejando siempre la puerta abierta a los gustos personales, esos que nos ayudan a ser como somos sin condicionales

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Creo que tienes toda la razón, Trastadas. Los colores pueden inspirarnos ciertos sentimientos fruto de la historia y de nuestra cultura, pero no sólo son una emoción. Puede que el rojo sea rabia, pero también es energía, pasión, fuerza y muchas otras cosas más. Limitar cualquier cosa y, sobre todo, a nosotros mismos, a un único adjetivo es muy injusto. Los colores, como las personas, pueden ser muchas cosas muy distintas a la vez, ¿verdad? Un besazo! Tenemos algo pendiente tú y yo.

      Responder
  2. aran

    El monstruo de colores es genial, pero lleva un arduo trabajo por detrás para que como dice Trastadas no cambien el color (y otras cosas)!! Me refiero a que no vale sólo leerlo y “uy qué bonito, me pido el verde!”, hay que trabajarlo mucho mucho mucho.
    El resto no los conozco.
    Felicidades a tu petite princesse y ti por la parte que te toca! (Y al padre y al hermano…que algo harán también!!)
    Me tomo unos días de desconecte mental no 2.0, no móvil no pc. Nos vemos a la vuelta

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Sí, Aran, las emociones hay que trabajarlas mucho todavía. Parece que la cosa cambia, pero al menos en mi generación donde se ha fomentado la competitividad y donde las habilidades, digamos, técnicas, se han valorado muy muy por encima de las habilidades sociales, que, a mi juicio, son igual de importantes.
      Muchas gracias por la felicitación y disfrute de la desconexión!
      Aquí te espero a tu vuelta!

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *