mas estilo con menos armario

¡Tener más estilo con menos armario es posible!

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Ideas para vestir cuando estás embarazada

¿Repites al ponerte la misma ropa sin parar? ¿Tienes la sensación de que tu armario “se te ha quedado grande”? ¿Que es evidente que te sobra mucha ropa pero que casi nada de lo que te tienes termina de convencerte plenamente? ¿Te cuesta rematar tus looks? ¿O te cambias mil veces de ropa porque “no te ves” con nada? ¿Notas que estás empezando a descuidarte, que no tienes ganas de probar cosas nuevas o que salir de compras y estrenar ya no te apetece tanto como antes?

Si respondes que sí a alguna de estas preguntas, está claro, ¡¡tienes una crisis de estilo de libro!! Pero déjame que te diga que resolverla es más fácil y más rápido de lo que imaginas; que tienes una solución muy a mano para que enseguida puedas darle la vuelta: transformar tu armario.

Y está claro que, para iniciar tu propia revolución, el primero de los pasos sea simplificarlo, aunque no sea el único.

De ahí que los armarios cápsula no sean la panacea para todas las mujeres. Vale que tener menos hace más transitable tu camino para ser más -o mejor que ser más, ser quién tú eres de verdad- pero lejos de todos los beneficios que prometen verbos como aligerar, reducir o minimizar, también entran en juego otras cuestiones, en mi opinión, igual o todavía más interesantes como conectar tu estilo con quién eres, vivirlo más acorde a tu manera de entender la vida, divertirte vistiéndote o decirle adiós para siempre a las compras impulsivas y compulsivas.

Puede que llegues a estos destinos por diferentes caminos y es que cada mujer elige cuáles son sus motivos. Puede que el tuyo sea simplificarte la vida; que busques tener menos cosas en tu armario, para poder disfrutarlas más.

Quizás hayas dejado de reconocerte cuando te miras al espejo y quieras reconciliarte con tu estilo, vestirte más acorde a quién eres y a cómo es tu vida ahora mismo, desde tu centro, de dentro a afuera, siendo consciente de que necesitas tener mucho menos para ser mucho más.

Tal vez lo que te interesa sea aprender a sacarle el máximo partido a lo que ya tienes. Vivir con menos ropa, pero usar más la que tienes y hacerlo de maneras que jamás te imaginaste.

O, como me ha ocurrido a mí esta ocasión, diseñar un armario muy reducido de prendas, pero también muy bien escogidas y funcionales, para una situación temporal concreta por la que estás pasando (un trabajo, un embarazo, un largo viaje…)

Y también puede que seas de las que no quieres renunciar a trabajar en tu propio estilo, pero no estés dispuesta a perder mucho de tu tiempo y tu energía en conseguirlo y andes detrás de un método que sepas que funcione.

Para todas estas mujeres dispuestas a hacer de sus estilos una declaración de intenciones, hemos diseñado esta edición excepcional, especial y extraordinaria -sí, otra triple E– de mi curso online Armario con Flow. Un nuevo formato que se diferencia de las anteriores ediciones en el que hemos priorizado que puedas hacerlo por ti misma y a tu propio ritmo.

Si alguno de estos motivos te hace vibrar de una forma especial, conecta con el que más te resuene. Que a todas nos sobran los motivos. Y son más parecidos entre sí de lo que crees.

Como aquel mantra que nos contaba Deb en sus secretos de armario, la vida manda. Y, aunque me hubiese gustado contarte mi propia experiencia mientras estaba embarazada, aplicando mi propio método, este comienzo no solo de año, ¡¡sino de década!! es una época perfecta para dejar de preocuparte por tu estilo y empezar a ocuparte de él, para autoregalarte o regalar este curso a esa persona que tú bien sabes que le va a venir bien.

Por los tiempos en sí, pero también por la edición especial de Armario con Flow que te permitirá bailarlo a tu son, sin ningún tipo de límite, desde el minuto cero y para siempre.

Pronto -y espero que, de nuevo, la vida, y sobre todo la teta, así lo quiera-, te explicaré cómo he conseguido renovar mi armario y reilusionarme con mi estilo para esta nueva etapa. Pero hoy vamos a centrarnos en cómo he conseguido apañármelas con mi armario estos últimos meses de embarazo para que te animes a hacerlo tú misma o para inspirarte a seguir mis pasos. No importa que tú no lo estés. 😉 ¿Preparada?

Cuando te hablé de los errores y aciertos para no perder tu estilo cuando estás embarazada, el mayor éxito del mío ha sido encontrar la manera de utilizar el mayor tiempo posible la ropa que ya tenía en mi armario.

1. Reducir

Basándome en el Método RE, uno de esos desafíos que de vez en cuando me gusta lanzarte, reducir fue la primera que tomé. Mi objetivo era que en mi armario únicamente colgaran las prendas que sabía a ciencia cierta que iban a funcionarme para mis últimos meses de embarazo y el puerperio.

Esto, de alguna manera, limitaba mis opciones a:

  • Partes de arriba con botones, para facilitar la lactancia materna.
  • Partes de abajo con cintura elástica, para que me cupiera la barriga.
  • Vestidos fluidos, aquellos que me seguía sirviendo mientras estaba embarazada, más allá de cuando no.

Esto, también, hizo que me retara a mí misma ser más creativa. Tener menos ropa te obliga a agudizar tu ingenio para crear nuevos looks con las mismas prendas.

2. Elegir mis básicos imprescindibles

Para vestirte con poca ropa, es imprescindible elegir cuáles son tus básicos. Y eso depende fundamentalmente de dos cosas: tus gustos y tu estilo de vida. Porque la función primordial de un básico en tu armario es que no te canses de ponértelo. Por eso, no hay fondos de armarios universales; únicamente hay fondos de armario que hablan de ti. ¿Qué cuenta de ti tu fondo de armario?

Haz una pequeña colección de favoritos que te encanten y que uses con frecuencia. Si estás buscando un número, puede que esta idea sobre el armario de 10 prendas te ayude.

Mis 10 durante el embarazo han sido: 3 camisetas básicas de embarazada (blanca, negra y gris), 1 camisa vaquera, 1 pantalón vaquero de embarazada, 1 pantalón blanco, 1 chaqueta de punto negra, 1 blazer azul marino, 1 jersey de lana gris de tamaño oversize y dos vestidos; uno recto y otro fluido.

3. Mezclar y combinar

Otra de las máximas para maximizar -valga la redundancia- tu armario es que todo sea lo más combinable posible. Es la forma más efectiva de que puedas crear un mayor número de looks con un menor número de prendas.

Un gran aliado para conseguirlo es el color. Y una gran herramienta es disponer de tu paleta porque se desplegará ante ti un amplio abanico de aquellos colores que sabes que te sientan especialmente bien y donde empastan todos entre sí. Ayudarte a descubrir los tuyos y que lo experimentes en tu propia piel es parte de lo que hacemos en mis planes personalizados

Pero si no quieres llegar tan lejos, también puedes empezar por aquí:

  • Elige entre 3 y 5 colores neutros para tus básicos imprescindibles. Blanco, beige, negro, marrón, azul marino, gris, kaki, podrían ser algunos de los tuyos.
  • Escoge entre 5 y 7 para el resto de prendas, sobre todo para las partes superiores, que son las que más impacto tendrán en tu cara. De ahí que te aconseje tu estudio del color. Te resultará más fácil porque descartarás ipso facto esos colores que “no te van” y hará que te quedes con los que potencien tu belleza y te hagan brillar.

De entre todos estos, además, puedes sacar tus colores acento, que solemos utilizarlos sobre todo en tus accesorios o cuando quieres poner el foco de atención en alguna prenda o complemento concreto.

Crea un armario cápsula a partir de lo que ya tienes, solo agregando elementos que llenen los vacíos y aumenten la cantidad de atuendos únicos que puedes crear.

4. Comprar lo mínimo

Siguiendo estos pasos, comprobarás por ti misma que no necesitas comprar más que aquellas prendas que llenen los vacíos de tu armario; lo que te permitirá a su vez poder adquirir piezas de mayor calidad; aumentando su durabilidad y su uso atemporal. 

Estarás vistiéndote acorde a la mujer que eres y vives ahora.

Y así cierras tu propio círculo. Lo nuevo estará aún más pensado y cumplirá una función en tu armario, haciéndolo más equilibrado, más completo y más versátil, lo que te llevará a comprar aún menos en el futuro. De hecho, puedes dejar tu armario listo si te haces las preguntas correctas. ¿Cómo te suena si te digo que solo necesitas tres? 😉

Seguro que tienes un montón de planes para este 2020. Espero que tu prestarle atención a tu estilo sea uno de ellos. Y enero es un buen mes para empezar. ¿Lo hacemos juntas? ¡Te espero en los comentarios!

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