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Tres looks con un kimono

Dicen que los kimonos están de moda y no dudo ni por asomo de que sea cierto, pero yo llevo buscando este más de un año. ¡Un año!

Y mi decisión de empezar a comprar de otra forma, desde luego que, en este caso, no ayuda. Sin embargo, lo he encontrado. Y es perfecto. Y me siento muy orgullosa de mí misma. Ale.

Que el estilo necesita tiempo me lo has oído decir ya muchas veces. La última, hace un par de semanas, cuando Silvia me comentaba que había dejado de comprar por comprar y que se estaba tomando como un juego el no dejar de buscar hasta encontrar lo que estaba buscando.

Me pareció elección muy acertada y nada fácil. Pensando en qué respuesta podía darle para alentarla, pensé en que trabajar tu estilo, de alguna manera, tiene mucho de trabajar tu resiliencia. ¿Lo habías pensado de esta forma alguna vez?

Y es que en un mundo en donde todos los mensajes parecen ser de urgencia; ¡compra ya o te arrepentirás!, ¡últimas unidades!, ¡corre que mañana se acaba el descuento!, ¡ay, que me lo quitan de las manos!, ¿vas a ser la única que vas a quedarte sin él?, etc. Pararse a pensar y confiar en que quien busca, halla, no se estila.

Y a mí me parece que son dos elementos que hay que recuperar porque, tener paciencia le aporta más valor a tu estilo del que probablemente le hayas querido conceder.

En primer lugar, porque no te dejas llevar por lo que hagan o digan los demás. ¿Hay algo que imprima más estilo que plantarte como una montaña y escucharte a ti primero aunque los demás griten más alto?

Segundo, porque siendo fiel a tus principios y valores, estás dotando de carácter a tu estilo. Y, por supuesto, de mayor coherencia. Y, en los tiempos que corren, eso no tiene precio. Mantenerte firme en lo que quieres es respetarte a ti misma. ¿Has visto como esto del estilo y los armarios salta a la vida misma casi sin darnos cuenta? 😉

Por ejemplo, si has decidido que sólo vas a comprar una prenda al mes, simplemente cúmplelo. O si para ti es importante descubrir tiendas nuevas, simplemente indaga.

Y, por último, porque estarás poniendo mayor conciencia en lo que verdaderamente necesitas y eso es un efecto dominó de muchas otras cosas alucinantes para tu armario. Menos compras, más ahorro, menos fallos, más armonía, menos dinero, más creatividad.

Recuerda mirar tu armario como un todo en el que cada prenda cumple una función.

Hace un año -en serio, ¡un año!- me encapriché de un kimono muy mono que le vi a Macarena Gea. Pero era de Zara y decidí no hacerme con él por las dos primeras razones de las que te he hablado más arriba. A mí favor tenía que no me corría prisa, así que confíe. Y añadí a mi lista de deseos un kimono largo, ligero, estampado, en azul marino, con algo de blanco y algo de burdeos.

Finalmente, lo encontré en Kimonea, una tienda slow, especializada en kimonos, española, donde las piezas están hechas a mano, son limitadas y exclusivas. Y para celebrar este éxito y por si tú también andas persiguiendo algo, hoy te muestro cómo hacer tres looks con un kimono.

Con básicos

Hay un truco al que siempre me confío cuando quiero hacer destacar una prenda: combinarla con mis básicos. Y fue precisamente lo que hice en esta ocasión para darle al kimono todo el protagonismo que se merece. Un vaquero, una camisa blanca, sandalias de esparto con cuña en un tono natural y listo.

Muchas veces nos complicamos demasiado intentando crear looks más originales y la verdad es que en la mayoría de las ocasiones el éxito reside en su versión más sencilla. Porque es ahí donde serás más tú. Probablemente ahí es donde se encuentren tus looks más auténticos.

Con negro

En más de una ocasión, ya te he mencionado la reticencia que tienen algunas mujeres a combinar azul marino con negro. Una manía como otra cualquiera, vaya. A mí, sin embargo, me gusta.

Otra forma de hacer brillar a la prenda estrella de un look es crear un look monocolor como punto de partida. En este caso, yo he elegido el negro.

Este vestido (¿te acuerdas de mi pelo afro? ¡¡Muy fuerte!!) que ha pasado a mejor vida por algo tan absurdo y real como la vida misma. Sujeté el secador encendido con las rodillas para agarrarme una pinza en el pelo y lo quemé. Para consolarme, no dejo de repetirme que su tela era demasiado gruesa y que no me lo iba a poner tanto ahora con la llegada del calor. Sniff!

Con otro estampado

Por su origen japonés, los kimonos típicos suelen venir estampados con flores. Si los prefieres así, estás de enhorabuena porque te resultará más fácil encontrarlos. Si es tu primera vez, puedes valorar incorporar uno liso y centrarte en un tejido diferente: seda, terciopelo, satén… Y si las flores no son lo tuyo, puedes buscar uno con motivos geométricos o con grecas, como este.

Para crear un look más informal y darle un toque más boho, en esta ocasión jugué a combinarlo con unos pantalones campana, que son más setenteros, y mis botas Timberland, que me resultan comodísimas.

Y, aunque en las fotos apenas se aprecia, mezclé el estampado del kimono con el de las rayas. Una “licencia” con la que cada vez me siento más cómoda. Si no quieres estamparte con los estampados, échale un ojo a esto.

Tu turno. ¿Tienes algún kimono? ¿Cómo sueles combinarlos? ¿Cómo vas de resiliencia?

P.D.: Voy a intentar darte una sorpresa para el domingo. No sé si lo conseguiré, pero lo voy a intentar. ¿Te has apuntado ya a nuestros ‘cafetés’?

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  1. EvaLuna

    Ana, cariño, mi amor… deja de crearme ansias!!!! tengo yo un kimonin de verano barato, y ahora veo este y seguro que voy a querer comprarme uno! Y qué dijimos? que no necesitaba ropa no?
    En mi defensa te diré que he comprado unas cuantas cosas pero: 2 vestidos largos veraniegos: nunca he tenido uno. Uno corto y una falda: salir de los pitillo es fácil si sabes cómo. Y sus correspondientes tops en colores ideales. Ñaaaaa!

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    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Ay Eva! Pues cuánto me alegro de que nuestros trabajo siga dando frutos. ¡me haces feliz! ¿Y sabes una cosa? Te mereces ese kimono, 😉 pero espérate al domingo que lo que estaba intentando ha salido bien y tengo una buena noticia para todas vosotras. ¿Estás suscrita a la news, verdad?

      Responder
  2. Silvia

    Muchas gracias, guapa. No se si resiliencia o no, pero he dejado de ser compulsiva y conformista a la vez. La verdad es que es un reto personal que se complica bastante con las dichosas tallas grandes. Esta semana fui a dar una vuelta, a ver escaparates y volví, como siempre a C&A. Salí de allí sin nada….ni bolsas ni ideas. Levanto la cabeza y veo una tienda minúscula. Entro y descubro que trabaja con talleres locales, pocas prendas y no vende cuero (tenía unos bolsos étnicos alucinantes). No compré (no había tallas y no necesito otro bolso) pero salí con miles de ideas, y no de cosas para comprar, sino de cómo quería hacerlo a partir de ahora. Hoy he visto un pantalón palazzo precioso, verde esmeralda en La Redoute y ahí se ha quedado…¡y me ha costado mucho!. Poco a poco.
    El kimono es precioso. Me quedo con el primer y el segundo ejemplo. Y qué pena tu vestido. Te va a tocar buscar otro 😜. Besos

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    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Gracias a tí, Silvia. Por tanto. La verdad es que cuando encuentras una tienda con la que conectas no solo con sus productos sino también con su filosofía se te dispara la creatividad, ¿verdad?
      Sí, la verdad que una pena, pero bueno, cosas que pasan. Me da pena por las historias que ya encerraba pero, sí, habrá que buscarle un sustituto. Eso sí, DES-PA-CI-TO. Más besos de vuelta.

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  3. Tania

    Buenos días Ana,

    no tengo kimono no he encontrado ninguno que me encaje plenamente, de mi estilo vi un par de ellos pero eran del tejido erróneo así que cualquier día sin buscarlo lo emcontraré seguro. Jamás compro por comprar, sólo compro cuando me encaja a la perfección.

    Este año le pedí a los reyes resilencia para poder afrontar mejor los malos momentos. Y 2017 me está trayendo muchas cosas buenas aún así yo sigo entrenandome no se sabe nunca cuando la voy a necesitar.

    Me encanta tu estilo…😍

    ¡Feliz semana!

    😚😚😚😚

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    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      ¡Qué bueno Tania! Me alegro muchísimo por las dos cosas: por tu decisión de no comprar por comprar y por tus dosis de resiliencia. ¡Gracias por el piropo y feliz semana a tí también!

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  4. aran

    wow!! Me encanta! me quedo con el num 1, te veo guapísima. Yo tengo un kimono , bueno no sé si es un kimono….yo hasta ahora lo llamaba chaqueta sin botones y manga ancha!! jjajaj, lo uso bastante a partir de ahora hasta octubre.
    a mi lo que me ha costado casi un año encontrar ha sido un blazer azul marino (pss qué tontunada, si los hay a patadas!! pues noooo). Además por haber sido paciente y nada ansiosa lo encontré con un chollazo …de 150 eur a 45!!!
    Y ahora tengo que buscar un vestido para una boda, pero quiero “el vestido”, no uno cualquiera….algo que me pueda poner después! Tengo un plan B, por si no lo encuentro….
    Feliz semana!

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      La paciencia te ha premiado con creces, Aran. Y sí, doy fe de no es tan fácil de encontrar una americana azul marino. ¡Suerte con esa búsqueda! Si necesitas ayuda, ya sabes, silba por aquí. ¡Feliz semana a ti también!

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  5. Regina

    Pues ya tengo ese kimono! Lo he cogido en Itaca… Vamos, que ha venido cerquita del casa el kimono por si me resultaba complicado ir a por el…jeje

    Lo estrenare en mi próxima Cena Adivina, en Vigo, el próximo sábado… Aun recuerdo tu blusón verde cuando nos conocimos y como fue el primer paso para darme cuenta de que tenía que trabajar mas mi estilo…

    Seguimos a pie del cañón. Un besazo! Y sigue descubriéndome cosas tan bonitas!!

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    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Ay Regina, pues cuantísimo me alegro de que te hayas animado con él. Lúcelo como solo tu sabes en esa Cena Adivina en tu tierrina.

      ¿Aún lo recuerdas? Jo, todas las cosas que han pasado desde entonces, ¿verdad? Sobre todo en tu vida 😉 Me alegro que, de alguna manera, fuese yo quien te “empujara” o te hiciera clic. Me llena de tanto orgullo y satisfacción que me siento una reina. 😉 Muchísimas gracias y ¡por supuesto! Dalo por hecho! Aquí seguiremos investigando cosas bonitas, probándolas y contándolas después.

      Un abrazo bien fuerte!!

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