mas estilo con menos armario

¡Tener más estilo con menos armario es posible!

Suscríbete ahora y recibirás la GUÍA PARA MEJORAR TU ESTILO EN 8 PASOS

5 rituales para ser más mejor este año

Terminé el año contenta y agotada a partes iguales. Son dos palabras perfectamente compatibles. Es más, es hasta conveniente que las dos se asocien, que estén escritas en una misma frase. Juntas suman crecimiento y precisamente esta tercera en discordia, crecimiento, fue la palabra que escogí para que guiara mis decisiones durante todo el año pasado.

Que las Navidades no son mi fuerte, ya te lo he mencionado alguna que otra vez. Y cada año hago menos propósitos porque, si no te nacen de dentro, no dejan de ser más que un brindis al sol. Entiéndeme, que si hay que brindar, se brinda, pero este año, más que propósitos, lo que me he propuesto han sido logros. Logros, porque, además de intención, son acción.

Sin embargo, me chiflan todos esos rituales que rodean el comienzo del año nuevo. Y aunque estas fiestas he leído menos de lo que me hubiera gustado, he hecho más rituales que nunca.

Aunque te hice un breve resumen por Instagram, quería arrancar el año compartiéndolos contigo porque a mí me están sentando fenomenal. De no ser porque el blush de Lucía hace maravillas, hasta me atrevería a decirte que me están mudando hasta la piel 😉. ¿Quieres hacerlos tú también?

Un ritual para soñar

Si te animaste con el calendario de adviento para tu estilo puedes reutilizar el tarrito de cristal que usaste para escribir tus sueños para este 2018.

Es un ritual que aprendí de Maïder Tomasena hace ya dos años. Escribes tus deseos más locos y profundos en trocitos de papel, los metes en el frasco, lo pones a buen recaudo y lo abres a final de año. ¡A ver qué ha pasado!

Es un ejercicio muy interesante para entender que el destino, también, y aunque a veces nos empeñemos en lo contrario, tiene reservados sus propios planes para ti. ¡Y casi siempre llegan son sorpresa!

Un ritual para motivarte

En mi primer año como aprendedora a tiempo completo, me he dado cuenta de que me he hablado peor que nunca. Tan mal, tan mal, tan mal, que si yo no fuera yo y me hubiese escuchado decir en voz alta aquello que me he dicho en silencio, habría dejado de ser mi amiga.

Es uno de los aspectos de mí misma en el que quiero seguir profundizando este año, así que me he dejado escrita una carta a mí misma. Es algo así como escribir una carta a tu yo del futuro de tu yo del pasado.

Lo descubrí en la felicidad de bolsillo de Marta y la he convencido para que se convierta en mi partner in crime para esta misión secreta. Le he hecho llegar mi carta en un sobre cerrado con mi dirección ya escrita en el membrete y ella se encargará de enviármela de vuelta cuando menos me lo espere. Mis dotes adivinatorias dejan mucho que desear, pero estoy convencida de que la vida se encargará de hacérmela llegar en el momento más oportuno.

Así que el día menos pensado, en mi buzón, entre las facturas por pagar y los extractos bancarios, encontraré dos folios escritos a mano dorándome la píldora, recordándome por qué y para qué decidí hacer lo que hago, la cantidad de cosas que hago bien, esas cualidades tan mías que me hacen diferente de y especial para los demás. En definitiva, una canción que deberíamos escuchar más alto y dejar que nos cantaran mucho más a menudo. Si te interesa saber qué puedes escribirte a ti misma, en el blog de Marta puedes encontrar muchas ideas.

Un ritual para perdonar (te)

Hace un par de Navidades me regalé unas sesiones Writing for Self Discovery con Nuria Pérez. Y es una experiencia que no olvidaré jamás. Uno de los ejercicios que me propuso consistía en que escribiera una carta destinada a una persona a la que no conseguía y necesitaba perdonar y que también puedes encontrar en su libro Te Mereces Esto y Más -del que espero poder hablarte pronto-.

Personalmente, perdonar y perdonarme me resulta complicado, pero soltar lastre es de las formas más sanas que hay para seguir adelante y hacerlo con menos peso en la mochila. Y dicen que, quien lo consigue, se hace un regalo: el de quitarle poder a su pasado, para dárselo a su futuro.

O en palabras de Nuria “para que una persona desaparezca -emocionalmente-de nuestro interior hemos de perdonarla. El perdón eliminará cualquier sentimiento de culpabilidad, de responsabilidad y de rabia”.

No hace falta que le envíes a esa persona tu carta, pero sí es importante que le cuentes por qué te sentiste herida, cuánto daño te hizo y todo lo que supuso para ti. Pero no te olvides de agradecerle al final todo lo que ese dolor te vino a enseñar y deja que se vaya.

Dar las gracias es clave para soltar y dejar espacio libre en tu cabeza y en tu corazón.

Un ritual para soltar

Y ya que hablamos de soltar, vuelvo a Marta Loperena porque desde que leí este libro, estoy haciendo grandes progresos -¡logros!- en callar, parar y observar y , en este sentido, su visualización guiada para viajar con la maleta más ligera, me pareció un planazo. Si quieres hacerla, puedes suscribirte a su newsletter aquí y la tienes lista para descargar al minuto.

Soltar es difícil, vale, pero también muy liberador. Hay personas con mayor predisposición a enrocarse en el pasado, pero para seguir avanzando, de vez en cuando, es necesario sacar del bolso alguna que otra piedra, ¿no crees?

Me guardo para nuestro primer ‘cafeté’ del año un quinto -y no de cerveza-: un ritual para guiarte y algunas herramientas que te permitan no perder la luz del foco. Hasta el domingo me gustaría que fueses pensando en una palabra que englobe, lo más fielmente que puedas, todo aquello que esperas conseguir este 2018. Y esta vez, haré una excepción. No es necesario que sea de armarios, ni siquiera de estilo, pero sí que venga de dentro, de muy dentro de ti.

¿Conocías estos rituales? ¿Te animas a realizar alguno? ¿Cuál? Si ya los hiciste, ¿qué tal fue? ¡Cuéntame! Estoy deseando saber qué tienes pensado para ser más mejor tú este año… Ya sabes que si es cuestión de estilo, me tienes aquí, ganada, entregada totalmente a la causa…

P.D.: Este será uno de mis “uniformes” para este invierno. Baltasar saber lo que me gusta…
Jersey: Zara. Más ideas con maxi jerseys.
Vaqueros: Bimani 13.
Zapatos: Pull & Bear.
Calcetines: H&M. ¿Te gustan los calcetines divertidos?
Colgante: Fauna y Flora.

Historias. Reflexiones. Planes. Inspiración.
Todo DIRECTO A TU MAIL

¿Te animas a nuestros 'cafetés'?

14
CATEGORÍA:
COMPÁRTELO:
  1. Marta

    Ayyy amigui Ana,

    Me has emocionado fuerte.
    Ha sido como recibir un volquete de amor.

    Primero te he leído casi en diagonal por la emoción de saber que yo estaba por el Post.
    Y después varias veces con calma y respirando.

    Me encanta que este año no te pongas propósitos.
    Yo tampoco me los he puesto y me siento extra ligera.

    He cambiado mi estrategia y estoy happy 🙂
    1. a tres meses vista
    2. reforzar lo que me ha funcionado el año anterior
    3. soltar aquello que me ha restado y me desgasta

    Voy a mirarme con mucho cariño tus sugerencias

    Mil gracias de nuevo por estar a jornada completa en mi vida
    un abrazo fuerte desde Ibiza

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      jajajaja, ¡ay amigui! Si es que no vas a ser siempre tú la que des sorpresas. Yo también me he propuesto aligerar este año y para aligerar el armario para vosotras. 😉
      Me gustan tus estrategias y me gusta tu felicidad. Creo que ya no nos va a caber en los bolsillos. 🙂
      Otro abrazo fuerte de vuelta desde Madrid. ¡Nos vemos pronto!

      Responder
  2. Un bello día

    Todo lo que nos ayude a enfocar y a ser más nosotros, más felices…, a caminar en la dirección escogida, sin rémoras del presente o del pasado, me parece mejor que bien… Los rituales tienen mucho encanto y, de hecho, yo suelo recomendar transformar los hábitos en rituales. Todos tenemos hábitos, gratos e ingratos. De los gratos, nada que objetar… Pero tomar conciencia de ellos y hacerlos más bonitos y más disfrutables es permitirnos espacios para acumular muchos momentos felices. De los ingratos, a veces, podemos pulir sus esquinas y darles un poquito la vuelta, si trabajamos su forma y su entorno, su “adorno”, su dinámica… Tal vez no lleguemos a escogerlos nunca como el top ten de la jornada, pero dejarán de desalentarnos y eso ya es mucho.

    Así pues y en definitiva, vivan los rituales… Emplazo a tus lectoras a pensar en ellos y a crearse los suyos propios.

    Un abrazo, Ana…., desde aquí.

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      ¡Qué gran idea! Desde luego que tienes mucha razón en lo que dices. Me lo apunto. ¡Un abrazo de vuelta!

      Responder
  3. ANNA

    Pues mi palabra para este ańo está muy relacionada con mi único propósito que me he marcado para este 2018: HACER Y HACERME LA VIDA FÁCIL. Por lo tanto, mi palabra será FACILITAR. Facilitarme la vida en todos los ámbitos. Algo tan sencillo y, a la vez, tan complicado!!

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      ¡Madre mía Anna! Menudo desafío tienes por delante. Un año entero de aprendizaje del bueno. Ya nos contarás cómo lo estás haciendo. Por mi parte, estoy trabajando en un proyecto que te haga la vida más fácil, al menos la que corresponde a tu armario. ¡Un abrazo enorme y gracias por tu comentario!

      Responder
  4. Ana

    Hola Ana!

    Vuelvo casi del más allá, tras 8 dias de pasar una gripe espantosa. sin poder casi comer, ni leer, ni salir. Hoy ya soy medio persona y acabo de leer tu post tan interesante. Creo que este año, mi palabra es SOLTAR. Soltar todo tipo de cosas, objetos, amistades, personas, circunstancias….Empecé el año pasado con lo del armario cápsula, seguí con el resto de la casa (cocina, baño, dormitorio, sala etc) y todavía no he terminado ni mucho menos. Aun me queda faena pero va poco a poco. Será como un ritual de limpieza interna y externa.

    Tengo que decir que me está sentando de maravilla y que cada vez entiendo mejor lo de “menos es más”. Todo ello, aplicado a ropa, objetos, etc es relativamente fácil, será más complicado aplicarlo a ciertas amistades y ciertas personas, pero lo tengo decidido y quiero avanzar. Me niego a seguir rodeada de gente tóxica con la que no me siento a gusto y que no me aporta nada, “amistades” que pensaba buenas y, con el tiempo y algunos hechos dolorosos, han resultado otra cosa y…en fin! son cosas de la vida que te hacen crecer, madurar y decidir.

    Así que Ana, gracias por estas reflexiones que me han venido al pelo. Justo estaba yo meditando sobre todas esas cuestiones. Te deseo un feliz año lleno de pequeños y reales propósitos.

    Un abrazo
    Ana

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Ay Ana! Cuánto lo siento! La gripe este año viene pegando fuerte. Espero que estés mejor.
      Leerte es como abrigarme el corazón. A veces, los cambios más profundos empiezan en los armarios y van contagiando todo lo demás. Yo lo repito pero todavía hay muchas que no se lo creen. Y ahora llegas tú.
      Está claro que los objetos son más fáciles que las personas, pero estás en el camino de rodearte solo de cosas que son verdaderamente importantes para ti. Creo que la belleza de la vida y nuestra felicidad empiezan justo cuando conseguimos entender esto. Así que ¡¡enhorabuena!! Me alegro de haber contribuido a esa transformación tuya. ¡Serás mariposa Ana, si es que no lo eres ya! ¡Un abrazo fuerte de vuelta y recupérate bien!

      Responder
  5. aran

    Hola! ainsss que bonitas palabras Ana, para este 2018 mi ritual es el interiorizar de una vez que no pasa nada por no llegar a todo, así que podría decir que la palabra puede ser un simple “calma nena”, que hubo un tiempo que lo hice pero he vuelto a las andadas…..una, que recae fácilmente….
    Abrazos de osa!

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      Te lo pongo en mayúsculas por si te ayuda, Aran. ¡¡NO PASA NADA!! pero ¡¡ABSOLUTAMENTE NADA!!
      Pero sí, estoy contigo. A mujeres “hacedoras” como nosotras, el más, más, más, siempre se nos presenta en modo “al acecho”. Pero le ganaremos!!
      Me guardo tu abrazo de osa y envido más.
      Un besazo enorme, linda.

      Responder
  6. Raquel

    Hola chicas! Yo dediqué todo mi 2017 a mejorar mi productividad y queria compartir con vosotras un par de recomendaciones que a mi personalmente me han encantado y transformado:

    – Curso de Mentalidad Productiva Consciente de Beatriz Blasco (tb tiene un libro). Impresionante, puedo decir que me ha cambiado la vida, es un curso muy potente y profundo. Os invito a seguirla en las redes, tiene un grupo de Facebook (Dispara tu productividad) donde comparte mucho valor… https://www.beatrizblasco.com/

    – Y la agenda de Beanant. Llevaba años buscando una agenda como esta… es super completa y se basa un poco en el sistema de productividad GTD. Para mi super util despues de hacer el curso de Beatriz. http://beanant.com/shop/

    Un besito y espero que sea de ayuda x si alguna os habeis propuesto mejorar vuestra productividad en el 2018!!

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      ¡Qué alegría Raquel que te hayas animado a compartir tanto! ¡Menudo comentario valioso nos dejas! Espero que el resto de la tribu lo disfrute tanto como yo. ¡Mil gracias de verdad y un abrazo enorme!

      Responder
  7. Leticia

    Hola! Uf, voy con retraso con los deberes pero ayer al final, después de estar toda la semana dándole vueltas, se me iluminó la bombilla. Mi palabra para este año es ATREVERME. Atreverme a dar los pasos necesarios para llevar la vida que deseo; a decir que no, si no puedo, no llegó o no quiero; a encontrar de una vez tiempo para lo importante, aunque no sea urgente; a pasármelo mejor, preocuparme menos y reírme más…
    Un día soñé que acudía con mis maletas a la estación de autobuses con tiempo suficiente. Allí estaba mi autobús, a punto de salir. Y por alguna extraña razón, yo no subía en el y se iba sin mi… Si sabemos qué es lo que tenemos que hacer y nos conviene ¿ por qué será que a veces nos cuesta tanto hacerlo?
    Un saludo a todas y un abrazo fuerte para ti, Ana, que tanto nos inspiras.

    Responder
    1. Ana Paniagua Autor del artículo

      ¡¡Menuda palabra valiente, Leticia!! Yo me sumo también a todo eso que dices. He tenido un mes de enero que ha venido a enseñarme que si seguimos nuestra intuición nos llevará al lugar que nos corresponda, aunque a lo mejor no coincida con el que pensábamos en un principio. ¡A por ello Leticia! ¡Atrévete! Y mantennos informadas de tus avances, ¿eh? ¡Abrazos fuertes de vuelta!

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *