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Secretos de Armario: Gemma Fillol

Tengo la sensación de que cada vez estamos más afiladas. Lo noto en mí, porque siento cada vez más míos esos pequeños pasos que voy dando para conectar contigo. Y lo noto en ti, que cada día te cala más ese mensaje de que no hay mejor referente de estilo que convertirte tú en tu propio icono. De esos que nuestra invitada de hoy diría que no se ve, pero se siente.

Estrenamos el mes y cerramos los secretos de armario de este año con ella porque cada día me gusta más tomarme a pies juntillas eso de que las serendipias en realidad no son más que señales.

Y si no fíjate en estas dos: Gemma Fillol es la respuesta de una de mis últimas clientas a la pregunta ¿quién te inspira por tu estilo? y en nada lanzamos Tu Estilo Pro, para que puedas ser marca y hacer marca con tu estilo.

Para mí Gemma encarna muy bien ese nada fácil encaje de bolillos entre quién eres tú, cómo es tu verdadero estilo y qué quieres contar con tu marca. Si tuviera que definirla en una palabra sería energía. Y acertaría. Y también necesitaría un complemento: de la buena. Es de esas mujeres que apodera y empodera, que facilita y te facilita.

Confiesa que no se mira demasiado al espejo, y pienso que tal vez sea porque la vida le enseñó demasiado pronto que aceptarse era el único camino posible para ser ella misma. Sus ojos son La Tierra vista desde fuera y, sin embargo, su mirada es una invitación para viajar hacia dentro, porque según ella, allí es donde encontrarás la manera de apreciarte.

En su armario hay pocas prendas y en sus compras pocas cagadas. Gracias a esta entrevista descubrió que tiene muchas más partes de arriba que de abajo y yo me reafirmé en que en el estilo, como en la vida, quién no arriesga, no gana. Y para cuando a alguna de las dos nos entre el miedo, nos presta el mantra de su vida: Tú confía, tía. Tú confía.

Hoy, los secretos de armario de Gemma Fillol, tan divertidos, emotivos y extraordinarios como ella. ¿Te apetecer descubrirlos?

1. Si no emocionas, no existes. En un mundo en el que parece que el dinero manda, ¿qué papel juegan las emociones para ganarlo?

Digamos que hay una tipología de marketing, que yo considero muy masculino, y que es el que se ha utilizado toda la vida: la autoridad, el prestigio… Sin embargo, siento que estamos en un nuevo paradigma comunicacional en el que la emoción y la comunicación que va del corazón al corazón es la que hace ganar a los clientes. Y emociones como la confianza, la honestidad o la felicidad son primordiales en el marketing.

El consumidor y el cliente pasan a ser los auténticos protagonistas. Y valores intangibles como la creatividad, la empatía o la actitud son cruciales para que las marcas conecten con sus clientes, sus seguidores y sus lectores y convertirlos en familia.

Puede parecer una visión muy bucólica, pero es como funciona el marketing hoy en día, donde priman las experiencias reales del usuario. Por eso digo que si no emocionas, no existes, porque tú únicamente te acuerdas de las cosas que te han tocado e impactado de alguna manera.

2. Además de ser consultora de marketing, hace cuatro años fundaste la comunidad de mujeres emprendedoras Extraordinaria. ¿Qué diferencias hay entre emprender y hacerlo “en femenino”?

Pues mira hay muchísimas razones, pero hay una que es muy potente y es desde dónde emprendemos. Cuando el por qué es diferente, el emprendimiento tiende a ser diferente. Hay estadísticas que enumeran que la mujer emprende o por conciliar -por arriba o por abajo- o porque quieren sentirse plenas y sienten que es el último tren o por la maternidad o por la necesidad, es decir, porque el mercado laboral no tiene espacios para muchas de nosotras.

De ahí nace precisamente para ayudar a la mujer a realizarse y a entender los negocios de una manera diferente, más consciente y más responsable, y también porque las mujeres somos cíclicas. Y por tanto es un ejercicio de honestidad y de concienciación entender que hay una semana al mes en la que no nos encontramos bien, no estamos bien y no pasa por que sea así.

Entonces esta manera de emprender más “slow”, esa apuesta por vivir de mi extra de más, de mi talento, es muy necesaria y todavía a día de hoy, en todas las escuelas de negocio, no se estaba tratando.

Yo creo mucho en la mujer y, sobre todo, en el poder del grupo; en ayudarnos las unas a las otras para crecer conjuntamente en comunidad y en femenino.

3. ¿Qué papel juega el estilo personal para que una marca sea WOW!?

El estilo personal, sea visual o no, a mí me conecta mucho con la autenticidad y la esencia. Y no hay ningún proyecto que pueda tener éxito, que pueda impactar, que pueda ser WOW! si no tiene mucha esencia, si no tiene un porqué bien anclado, un valor diferencial, una emoción que lidere ese cambio que quiere crear con su impacto en el mundo. Entonces, el estilo personal es fundamental, es crucial.

Yo creo que todos los proyectos tienen que tener algo elevado con lo que quieran cambiar algo del statu quo, es decir, algo que esté ya predeterminado en nuestra sociedad. Siento que nuestra propia visión, nuestro estilo personal, es quien determina también porque hacemos las cosas que hacemos y sobre todo cómo las hacemos.

4. ¿Qué tiene que tener Toca Tacón para que te pases a verme?

Pues tiene que tener mucha autenticidad, algo muy diferente y muy transgresor. Y ¡ojo! que lo auténtico asusta. Y muchas veces confundimos la autenticidad con el “como mola”. Lo auténtico, cuando sacamos las cosas más de dentro, es cuando asusta. Por ejemplo, me conecta mucho con ese post tuyo, porque salía de lo que te acojona, de lo que te avergüenza, de lo que te da miedo. Y eso es auténtico.

5. Regálame un consejo de mujer emprendedora a otra para hacer crecer mi proyecto.

Creo que es muy importante tener muy importante tener conocimiento de business, pero creo que una vez lo entiendes y hablas su argot, es vital tener tu parte espiritual muy trabajada. Porque cuando tú como mujer estás hiperconectada con tu instinto y tu propósito, eres una mujer afilada. Y una mujer afilada consigue lo que quiere sí o sí siempre.  Así que mi consejo es que te des tiempo y espacio para estar tan conectada contigo misma, que tengas visiones de cómo es tu negocio, de cómo es tu presente, y de cómo quieres que evolucione.

6. ¿Cuántos espejos tienes en tu casa?

Pues no muchos la verdad. Uno en el comedor, uno en el baño y otro en el vestidor, pero es uno muy pequeñito en el que nunca me miro. Pero te diré una cosa. En la Cerdaña tengo un espejo en la cocina porque cuando me fui de viaje a Australia a ver a mi hermano que estaba allí viviendo, la chica con la que compartí casa tenía un espejo en la cocina. Y me pareció maravilloso, ir a la cocina recién levantada para apreciar la belleza en ese instante. Y desde ese momento, cogí un espejo viejo y lo puse en mi casa de allí, porque la cocina es mucho más grande. Es interesante esto de los espejos.

7. ¿Qué te dices normalmente cuando te miras al espejo? ¿Te miras mucho?

Pues mira yo soy una persona que estoy muy trabajada porque cuando fui adolescente sufrí trastornos de alimentación. Tuve anorexia nerviosa y bulimia. Por lo tanto, a los 18-20 años yo ya era una mujer muy trabajada porque había pasado por esta enfermedad que, entonces, no era tan conocida. Así que lo que me digo es que yo valgo mucho, que confíe. Es cierto que no me miro mucho, pero no tengo ningún problema en mirarme.

8. Dime algo que te encante de tu físico y algo que no tanto.

Me encantan mis ojos. Son muy mágicos y no lo digo yo, lo dice mucha gente. Porque parecen una bola del mundo. Son un poco verdes y parece que en ellos se ven los continentes. Es algo muy extraño y muy único.

Luego hay muchas cosas que no me gustan, pero, aunque no me gusten, las aprecio. Y las siento como mías y, por tanto, me gustan. Por ejemplo, no me gusta mucho mi pecho, porque tengo poco; no me gusta tampoco mi cintura, porque no tengo, soy como muy recta y mis pies son horribles, y esto lo dice hasta mi marido, que él me mira muy bien. Pero aún así, lo aprecio, no lo desprecio, lo acepto y me gusta como soy. Sí, me gusta como soy.

9. ¿Qué es lo que más te gusta de vestirte?

Me encantan los complementos y me gusta mucho vestir cómoda. Y eso no implica estar menos bella. Pero la comodidad para mí es algo muy esencial y también el hecho de que algo me tiene que encantar. De hecho, yo tengo muy pocas cosas en el armario que no me flipen. Porque una de mis decisiones de compra es: ¿te flipa? Y me tiene que flipar, claro.

10. Un look con el que triunfas siempre.

Pues un look en el que los zapatos tengan un componente muy protagonista.

11. ¿Qué te pones normalmente para trabajar en casa?

Normalmente trabajo en la oficina, pero unos jeans con un blazer es una apuesta muy Fillol. O también un mono.

12. Un color que nunca te cansas de llevar y otro que se te resiste.

El rojo es mi color. O los colores que tienen como mucho power y son muy contrastados. Se me resisten el naranja y el lila.

13. ¿Utilizas los colores en tus looks para “cambiarte” el estado de ánimo?

¡¡Por supuesto!! No solo los colores también las prendas. Yo anclo mucho las cosas emocionalmente. Para mí todos los looks tienen un componente emocional potente y cuando me los pongo, me los pongo porque quiero estar en ese emotional mood.

14. ¿Cómo has adaptado tu armario al cambio de ir de trabajadora por cuenta ajena a emprendedora por cuenta propia?

Pues mira, lo he adaptado muchísimo porque yo venía de un ámbito muy corporate, en el que los tacones eran como muy imprescindibles o al menos yo puse esa creencia encima de mi mesa. Entonces, para mí, el traje o el look un poco “ejecutiva agresiva” era muy normal, sobre todo en los congresos, donde, además, como mujer joven, tienes que demostrar que eres profesional, que formas parte del equipo, y muchas veces esto lo hacemos con la imagen personal.

En cambio, ahora me siento muy relajada. Siento que mi armario forma parte de mis valores como la diversión, la experimentación, para sentirme bien, para sentirme guapa y también para creer en mí, ¿por qué no? Pero no tienen nada que ver con la profesionalidad o con el status, porque la profesional soy yo, no es mi ropa.

15. ¿Tu complemento fetiche es?

Los pendientes. Soy muy de complementos statement, quiero decir, me gusta ponerme una cosa solo pero muy grande: un brazalete, unos pendientes, un gorro o un pañuelo. Yo soy mucho de go big or go home!

16. En tu armario lo que más abunda es…

¡Pues no sabría qué decirte! Yo creo que son blusas, partes de arriba. Porque partes de abajo, no te creas que tengo muchas. Cada temporada tengo un tejano fetiche que son los que me quedan mejor. ¿Por qué? Pues porque yo lo destrozo todo, Ana. Soy como una niña pequeña. Destrozo los pantalones, los zapatos… Los tengo que tirar.

Entonces cada temporada tengo alguna parte de abajo nueva: unos jeans, un pantalón de pinzas, un mono, una falda… Pero los partes de arriba, como no se desgastan tanto, son más acumulativos y hay menos rotación. La verdad es que no me lo había planeado nunca.

17. ¿Qué es lo más importante para ti a la hora de comprar? (el precio, la calidad, el diseño, el color, el corte, cómo y dónde se ha producido, etc.)

Esta pregunta es muy interesante. Como consumidoras, podemos hacernos más grandes y apostar por cosas y valores muy diferentes. Para mí es muy importante dónde se ha producido y cómo se ha producido, pero también lo es la calidad, que para mí está muy alineada con el corte.

Sí que es verdad que en los básicos acabo cayendo en tiendas de producción más masificada, pero busco mucho la calidad en prendas que para mí son importantes. Por ejemplo, en Maje o en Bimba y Lola, que para mí es lo más. Prefiero tener menos, pero tener prendas que dicen de mí y que me favorecen y que caen bien, con tejidos buenos, y que están producidos o en España o con tejidos más sostenibles. Y si no se tienen que planchar, ¡todavía mucho mejor!

18. ¿Porcentaje de “cagadas” en tus compras de este último año?

Pues la cago muy poco porque me compro muy poco. Hago pocas cagadas porque la moda me gusto; invierto en muchos básicos y luego compro un par de prendas arriesgadas, pero no acostumbro a equivocarme mucho.

Sí que a veces me pasa al comprar online que no acierto con la talla. Pero como conozco muy bien mi cuerpo y sé las cosas que no me quedan bien, pues ya no me las compro, porque ya sé que no me favorecen. Y no pasa nada. Creo que el autoconocimiento está muy bien porque me hace no arriesgar demasiado en este sentido. En cambio, en los colores, en las geometrías, en eso sí que arriesgo porque creo que mi marca y mi estilo son muy power.

Ahora que te voy a decir una cosa. La cagada asegurada era comprar zapatos online porque tengo el pie muy grande y muy ancho, así que ahora prefiero probármelos antes, aunque con marcas que ya conozco pues no me pasa.

19. Esa prenda o complemento que compraste por impulso y que ha terminado por convertirse en gran acierto.

Pues las cosas arriesgadas, tipo Kimonos o los monos, que dices “jolín, me lo compro, pero seguro que no me lo pongo” y, al final, me lo pongo con todo porque ahora se mezcla tanto, hay un mix and match que me gusta tanto. Esas prendas arriesgadas que te las compras pensando que no las vas a amortizar al final son las que más usas porque te sientan bien y son únicas. Y eso hace que las acabes aprovechando.

20. Te ves y te sientes como el resto de las mujeres en…

En que somos nuestras peores enemigas. Es alucinante como pasamos del empoderamiento a tener un mal día y nuestro instinto de perfección absoluta y de exigencia nos machaca. Es algo de verdad que llevamos en el ADN y creo que esto es parte de que nos cueste mucho más visualizar el éxito porque somos unas insatisfechas.

Por eso es tan importante cultivar qué es el éxito para cada una de nosotras y aceptar la imperfección como una belleza y ser mucho más amigas, mucho menos exigentes y mucho más imperfectas. Y siento que entre todas tenemos que intentar ser mucho más abiertas con la concepción que tenemos de nosotras como mujeres, como madres y como colegas.

21. Pero no te sientes ni te ves nada reflejada como una más en…

No soporto la crítica ajena. No conecta nada conmigo. Eso que dicen que es como muy de mujeres, yo no puedo soportarlo. No me gusta nada. Cuando tú criticas te estás haciendo presa a ti misma y es un reflejo de todas esas frustraciones y todas esas cosas que no te agradan de ti. Por tanto, es importante hacer un trabajo de autoestima, de aceptarse, de quererse, de trabajarlo contigo, con una estilista o con una coach. Para mí la crítica es algo que no suma, que no multiplica, no te hace más grande, te hace más pequeña y de eso yo no quiero formar parte. De verdad. 

22. ¿A quién admiras por tu estilo?

¡¡Puff mucha gente!! De mi entorno, Gudy Herder, me encanta. Marie Forleo, Jackeline Johnson, ahora no recuerdo cómo se llama pero me parece que tiene un estilizado alucinante la executive officer de J.Crew. Y luego muchas actrices americanas, Alexa Chung, Inés de la Fressange, Garance Doré, pero si te fijas, todas ellas son mujeres que tienen muchísima personalidad. De las influencers, me gusta mucho Collage Vintage; de hecho, es de las pocas que me gustan.

23. ¿Tienes alguna manía de estilo? ¿Y de armario?

¡¡Muy pocas!! Manías de estilo: no se va conjuntada. Es algo que no puedo soportar. Odio ir conjuntada. Y vestir de dos colores. Como mínimo, tres colores. Y de normas de combinación de colores, antes tenía mis propias reglas y ahora me las salto todas.

Me encanta la moda. Me divierte mucho. Para mí es un juego. Igual que los negocios. Me gusta divertirme con las cosas. Y me gusta que tenga un componente artístico, un componente cultural, un componente creativo y un componente de banalidad. Me parece muy interesante porque la vida es así también.

24. ¿Podrías definir tu estilo en 3 palabras?

Colorista, maximalista y ecléctico. No sé si es ecléctico, pero me gusta mezclar cosas extrañas. No sé cómo lo ves tú que eres la experta. Color y maximalista, no en cantidad, pero en intención, nunca es suficientemente más. La intención para mí es algo muy potente. ¿Cómo lo ves tú? ¿Me ves así o soy yo, que soy una flipada?

25. Y ahora Gemma. En tres palabras.

WOW tía qué difícil! Mira, yo soy power, o sea con mucha energía y mucha honestidad. Es decir, lo que hay es lo que ves. Y diversión. A mí me encanta el drama, el drama en el buen sentido. Pero, aunque sí que es verdad que tengo mucha energía, luego soy una persona con los pies en el suelo, me gusta mojarme por las causas nobles, soy una amiga muy leal y valoro mucho esas pequeñas cosas que quizás en el 2.0 no se ven y no le damos valor. Pero en mí día a día las emociones que más imperan es premiar a la gente que me ayuda, que está a mi lado, ser honesta, cuidar de mi familia. Yo soy así. 

26. ¿Un mantra de vida? O mejor, ¿el #gemmantra de tu vida? 😉

Mira, yo tengo la suerte de que, por supuesto que me han pasado cosas negativas en la vida, siempre me quedo con las cosas positivas. Pero voy a compartir contigo el mantra del equipo que teníamos cuando trabajaba en el mundo corporativo, que lo conformaban cinco mujeres que han sido compañeras y que ahora son amigas. De hecho, cuando me fui de aquel trabajo me regalaron una pulsera preciosa con este mantra grabado que decía: Tú confía, tía.

Y este es el mantra de mi vida. Tú confía, tía.

P.D.: Las fotografías de esta entrevista son de Cris, de Swingyourpics.

P.P.D.: Las cosas que merecen la pena están hecha a base de paciencia, de esfuerzo y de compromiso. Gracias Gemma por ese audio a la hora del té que se convirtió en texto en compañía de un café. Gracias por tu voz, por tu “sin filtro” y por todas esas cosas que grabaste y que me guardo para mí. GRACIAS!

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